EL PAÍS DE LA URGENCIA
En Ecuador muchas decisiones parecen tomarse mirando únicamente el presente inmediato. La urgencia del día desplaza la planificación y pensar en el futuro termina convirtiéndose en un lujo. El resultado es un país que vive apagando incendios. Apagar incendios tiene un costo que rara vez se contabiliza. La infraestructura se deteriora hasta que aparece la emergencia. Los riesgos naturales se enfrentan después del desastre. La prevención suele parecer costosa, hasta que el costo de no haber prevenido resulta mucho mayor. No es solamente un problema de recursos: es también un problema de horizonte temporal. La industria aseguradora conoce bien esa lógica. Nadie compra un seguro después del siniestro. Todo el sistema funciona sobre una premisa que Ecuador aún no ha interiorizado del todo: anticipar el riesgo es más inteligente y más económico que reaccionar ante él. Esa idea no aplica únicamente a los seguros. Aplica también a la manera en que una sociedad entera toma sus decisiones, t...