QUE NO PAGUEN SOLOS
En medio de la violencia que golpea al Ecuador, hay ciudadanos que merecen algo más que silencio: merecen reconocimiento. Me refiero a quienes, pese a las amenazas de la delincuencia organizada, deciden no pagar las llamadas “vacunas”. Hacen lo correcto, aun cuando hacerlo implica un riesgo enorme. Conozco el caso de un empresario que actuó como debe hacerlo un ciudadano responsable. No pagó la extorsión, denunció y llamó a la UNASE. La unidad especializada respondió y lo apoyó. Aun así, los delincuentes incendiaron parte de su negocio como represalia. No lo destruyeron por completo gracias a que funcionaron los sistemas contra incendios y a la rápida respuesta bomberil. Ese empresario no es un ingenuo. Es un valiente. Es un héroe civil. Cuando un negocio que no paga extorsiones es atacado, debemos ayudarlo a resurgir. Y ayudarlo es algo concreto: comprar ahí, contratar sus servicios, recomendarlo. La delincuencia organizada se alimenta del miedo, pero también de la indiferencia y de...