REGLAS CLARAS, CONFIANZA REAL
En toda economía moderna hay un elemento invisible que sostiene decisiones e inversiones: la confianza. No es un concepto abstracto, sino una condición concreta que define si una persona decide emprender, invertir o cumplir las reglas. Esa confianza se construye cuando las normas son claras, las instituciones actúan dentro de sus competencias y los procedimientos se respetan. En otras palabras, cuando existe seguridad jurídica. La seguridad jurídica implica reglas previsibles y actuaciones que respeten el debido proceso: notificación, derecho a la defensa y decisiones motivadas. No se trata únicamente de cumplir formalidades, sino de garantizar que toda decisión pública pueda ser entendida y cuestionada dentro de un marco institucional, con criterios objetivos y verificables. Cuando estos principios se debilitan, el impacto no se limita a un caso puntual, sino que se proyecta sobre todo el sistema. Basta con que se instale la duda sobre cómo se adoptan ciertas decisiones para que...