SABIDURÍA EN EL TRABAJO
Existen mitos sobre los trabajadores mayores: que son
menos productivos, innovadores o que no se adaptan a la tecnología. Sin
embargo, múltiples estudios desmienten estas creencias. Chip Conley, en Wisdom
@ Work, argumenta que los empleados mayores son "mentores
modernos", capaces de aportar no solo experiencia, sino también
estabilidad emocional y capacidad de liderazgo. Su presencia en el entorno
laboral ayuda a cerrar la brecha generacional y fomenta un aprendizaje
bidireccional. Como dice Yuval Noah Harari en Nexus, los mayores son los
más hábiles y fuertes de su generación. Su experiencia, capacidad de resolución
de problemas y disciplina son invaluables. La esperanza de vida ha aumentado,
por lo que debemos fomentar su permanencia laboral. Esto beneficiaría también a
los jóvenes, quienes aprenderían de ellos y tendrían más estabilidad. Incluir
programas de mentoría y fomentar espacios colaborativos entre generaciones
fortalecería a las organizaciones y la economía en su conjunto.
En Ecuador, con una población cada vez mayor, nos
enfrentamos a una realidad laboral contradictoria. Pasamos veinticinco años
estudiando para trabajar otros veinticinco, y luego nos esperan veinticinco
años de jubilación con incertidumbre económica. La prolongación de la esperanza
de vida hace que este modelo sea insostenible, y la falta de reformas adecuadas
en el Código de Trabajo y en la Constitución agravan el desafío.
El sistema laboral es inflexible y la obligatoriedad
de la jubilación patronal, vigente antes de la existencia del IESS, fuerza
despidos porque muchos negocios no pueden costearla. Esto afecta tanto a los
empleados, que pierden su sustento, como a las empresas, que pierden talentos
valiosos, por lo que es importante eliminar la jubilación patronal para
sostener los empleos de los trabajadores más capacitados.
Además, los jubilados del IESS tienen un mal servicio
y una mayor expectativa de vida, por lo que también hay que reformar el modelo
de la seguridad social planteado en la Constitución, permitiendo la libre
competencia de administradoras de fondos de pensión y eliminando el monopolio
estatal. Así mejoraremos la calidad de vida y
sostendremos empleos adecuados.
Comentarios
Publicar un comentario