FUNCIONARIOS PROBOS, MÁS ALLÁ DEL 13 DE ABRIL
Independientemente de quién gane la presidencia el próximo 13 de abril, el futuro del país dependerá en gran medida de la calidad de las personas que integren los distintos poderes del Estado. La historia del Ecuador en el siglo XXI nos ha enseñado que la negligencia, la corrupción y las malas decisiones no nacen solas. Tienen nombres y apellidos. Por eso es urgente que los cargos públicos sean ocupados por funcionarios capaces y probos.
El Estado es una
realidad intersubjetiva compuesta por más de seiscientas mil personas, cada una
con intereses personales, aspiraciones legítimas —o no—, y decisiones diarias que
impactan en el rumbo del país. Ningún presidente, por más competente que sea,
puede vigilar cada movimiento de todos esos servidores. Por eso es clave que
quienes ingresan a la función pública lo hagan cumpliendo dos condiciones
esenciales: conocimiento técnico para ejercer el cargo y una reputación que
proteger. Solo así se aseguran gestiones responsables.
Durante las
últimas décadas, hemos visto desfilar por instituciones públicas a personas que
no cumplen con esos requisitos. Muchos llegaron sin experiencia ni preparación,
y sin una marca personal que defender. Por eso se prestan a cumplir cualquier
orden, incluso las que perjudican al país. No sienten que pierden nada. No
tienen nada que cuidar.
Podemos impulsar
reformas, modernizar leyes, crear marcos regulatorios más eficientes. Pero si
quienes los aplican no están comprometidos con el país, todo será letra muerta.
Lo hemos visto una y otra vez: funcionarios que, salvo excepciones, se olvidan del
bien común con tal de llevarse maletas de efectivo. El problema es estructural: los puestos se
siguen entregando por afinidad política, como botín de guerra.
Cada cargo
importa. No puede seguir usándose como premio o pago por favores políticos. El
clientelismo nos ha costado demasiado. Urge cambiar este patrón si queremos
avanzar. Más allá de quién gane las elecciones, el verdadero desafío será tener
un Estado conformado por personas decentes que tengan espíritu de servicio
hacia nosotros, los contribuyentes.
Comentarios
Publicar un comentario