HORA DE ACTUAR
Entre el 2015 y el 2017, durante la presidencia de
Rafico, se perdieron doscientos setenta y ocho mil empleos como consecuencia de
las salvaguardias, evitando que produzcamos un mil cuatrocientos cincuenta
millones. Todo para recaudar más tras la
#DespilFarra petrolera.
La justificación: el nacionalismo, que tantos
perjuicios la ha ocasionado a la humanidad.
A esos servidores públicos les gustaba, por algún motivo, privilegiar a
ciertos sectores que ellos elegían, en lugar de generar un ecosistema regido
por la ley de la oferta y la demanda en beneficio del consumidor.
Con la caída del precio del petróleo, se demostró que
el socialismo del siglo XXI se sustentó en las ganancias extraordinarias por la
venta de ese líquido. Lo grave, además
de la corrupción, es que no invirtieron eficientemente la mayor cantidad de
recursos económicos de la historia republicana para dedicarse al
populismo. Pasaron de ser el jaguar
latinoamericano a la caricatura del ático.
Al inicio de ese gobierno, seis de cada diez
ecuatorianos tenía un empleo adecuado.
Al terminar, seis de cada diez ecuatorianos tampoco tenía un empleo
adecuado. Se dedicaron a bloquear al
comercio: la actividad económica que más empleo adecuado crea y de allí los
resultados.
Persistimos obstaculizando el comercio a través de
barreras no arancelarias que privilegian a ciertos fabricantes, mientras
deterioran el poder adquisitivo de los consumidores. Esas compañías se niegan a competir.
Queda claro que Lenin se ha concentrado, con éxito, en
lo político y en ofrecer paz. Era lo
urgente para poder gobernar. Llegó la
hora de actuar en lo económico. Los
indicadores así lo dicen.
Si se analiza la eliminación del subsidio de la
gasolina (que incrementaría costos en la cadena productiva), simultáneamente se
debería disminuir los impuestos, tasas y aranceles que se les cobran a los
vehículos. Tributos que se aplicaron desde
gobiernos anteriores para mantener el subsidio al combustible, mientras
restringieron el comercio. Gracias a
esos impuestos, comprar un carro en Ecuador es como comprar dos en Perú o
Chile. Compre dos, lleve uno.
Las leyes a promulgar deberían tener incentivos
transversales, para cualquier inversionista.
No solamente los que se eligen como ganadores desde Quito. Continuar con
esa política es un sinsentido en el siglo XXI.
Hay que suprimir cualquier tipo de monopolio u
oligopolio público o privado promovido desde el gobierno. Ninguno de los dos ofreció, ni ofrecerá los mejores
precios. Cobrará el precio más alto
posible.
Se requiere recortar el gasto público eliminando los
excesos en las compras públicas.
Precisamos incluir nuevas modalidades de contrato de
trabajo para flexibilizar la relación laboral y que sea más fácil contratar a
quienes están desempleados. Es
importante que esas modalidades consten en el Código de Trabajo para que no se
produzcan contingentes laborales en las empresas y así reducir el subempleo.
También se necesita firmar el acuerdo comercial con Estados
Unidos, nuestro principal socio comercial; y convertir al Ecuador en miembro
permanente de la Alianza del Pacífico, que concentra el 57 % total del comercio
en América Latina y el Caribe. Ya vimos
lo bueno que fue para las exportaciones y el empleo el haber firmado acuerdo
con la Unión Europea. Nuestro objetivo debe ser venderle más al mundo para
reducir la pobreza y convertirnos en un país del primer mundo.
Como dijo Napoleón: “toma tu tiempo para deliberar,
pero cuando llegue el momento de actuar, deja de pensar y actúa”.

Comentarios
Publicar un comentario